SANTO DOMINGO.- Pese a que las muertes y enfermedades relacionadas con el calor son prevenibles, durante los meses de verano aumenta de forma significativa el riesgo de padecer complicaciones cardiovasculares, cerebrales y respiratorias, si no se toman las medidas de precaución para contrarrestar las altas temperaturas.El fuerte calor asociado a la humedad atmosférica y a la tensión emocional provocada por los apagones podrían convertirse en un factor peligroso para la salud, sobre todo si no se toman las debidas precauciones para combatirlo.
Las personas envejecientes, las que padecen enfermedades preexistentes como hipertensión, diabetes, problemas coronarios, las que han padecido de apoplejías (derrame cerebral) y las que están expuestas a ambientes calurosos son los más susceptibles a sucumbir al calor.
De igual forma, sufren los efectos del calor los niños menores de un año porque se deshidratan rápido, lo que les puede provocar hipotensión (cuando la presión sanguínea es mucho más baja de lo usual).
Sin embargo, de acuerdo con el cardiólogo Ernesto Díaz Álvarez, subdirector del Instituto Dominicano de Cardiología, los pacientes ancianos son los más propensos a padecer trastornos asociados a las altas temperaturas del ambiente porque no pueden discernir cuándo tienen o no calor.
“Existe un fenómeno denominado termodilución que en los pacientes muy ancianos está deteriorada. Entonces, los pacientes no saben si tienen calor y eso permite que la temperatura muy fuerte les afecte más”, explicó Díaz Álvarez.

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